martes, 19 de enero de 2016

La mejor forma de vender libros es viviendo dentro de un escaparate



Comienzo con una bonita fotografía de la mano de María Ferreiro, da la casualidad que se encuentra realizando un proyecto muy interesante de la vida a través del espejo, cristales simultáneos; vidas paralelas. El tiempo que anduve enclaustrado, por propia voluntad, no pude escribir más de un párrafo, por ello hago balance de la aventura aquí.

Lo que escribí estando allí:

Nos os voy a engañar queridos amigos, hace un frío del carajo. Estoy detrás de una vitrina como un maldito maniquí, como un mono enjaulado a la espera de jugosos plátanos.

Esto es una experiencia única, vivir tras un mostrador y ver las caras de la gente no tiene precio. Yo voy en bata y llevo puestas mis pantuflas. He ambientado el sitio de tal manera que me pueda sentir como en casa; antes tenías que imaginarte al escritor es su hogar. Solo ahora lo puedes ver insito, puedes ver cómo trabaja, puedes interrumpirlo cuando te plazca. Incluso puedes comprarle su propio libro y llevártelo firmado. 


¿Alguien da más? Acaso existe alguien en el universo que pueda ofrecer tanto por tan poco. Tal vez Darío Waltari, personaje de mi última novela Catorce años de silencio”.

     Poco puedo decir ya porque ya se ha dicho todo. Resulta que me han salido nuevos motes, algunos me llaman el Rey del marketing, me suena a vendedor de colchones y a teletienda pero me hace gracia; parece que me ha dado por tocar los acordes correctos y los emprendedores van en mi búsqueda para que los provisione de ideas intempestivas. Revistas del sector empresarial se ponen en contacto conmigo para que les hable de la alquimia de los sueños, quieren obtener la piedra filosofal. Ya solo falta ver las reseñas que irán saliendo con cuentagotas. Por eso os adjunto algún que otro recorte de periódico, alguna que otra efeméride y los enlaces que os llevarán directamente a vivir la aventura desde casa.

Entrevista 1 en vídeo(pulsa en la fotografía)

Fotografía de Javier Goicoechea

Entrevista en TVR Televisión (pulsa imagen)


María Ferreiro

Noticia del Diario La Rioja en papel


Os paso unas preguntas que me hizo Diego A. Marín del Diario La Rioja con sus respectivas respuestas:

- ¿Cuántos libros vendiste en total, tanto en papel como en digital? (4 semanas de campaña).

En resumen: 900 en digital y 103 en papel y 20 más que tengo encargados porque mientras recogía el domingo me vino más gente y les tomé el teléfono para cuando me lleguen. Muchos me han pedido que haga algo para firmar libros porque se quedaron con las ganas. Tuve que vaciar a Santos Ochoa y tendré que imprimir más para reponer la librería de nuevo.

-¿Satisfecho con la peripecia? ¿Objetivo cumplido?

Desde luego ha sido un no parar, esta hazaña ha superado todas las expectativas. Estoy muy agradecido y puede que lo repita en otras ciudades porque ya he recibido alguna llamada para tal acción. Estoy todavía flotando en una nube y solo puedo decir que gracias.

-¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de la experiencia?

Lo mejor ha sido salir del plasma y tener contacto directo con la gente, salir de la cueva ha sido muy beneficioso y enriquecedor. Esta experiencia ha subido a los primeros puestos del ranking de experiencias vitales de mi existencia.

Lo peor ha sido el frío de los primeros días pero exceptuando eso no podría decir nada malo. Para combatir el frío conté con una estufa de llamas eléctricas que me trajo María José Molina, un ángel venido por la gracia divina para acabar con la ciclogénesis explosiva de Invernalia (Winter is Coming).

-¿Alguna anécdota que se pueda contar?

He conocido a muchísima gente, tengo una bolsa llena de tarjetas de visita. Cada tarjeta tiene una historia y una entrevista detrás que iré subiendo a mi blog poco a poco. Por ejemplo, podría contar que la escultora Beatriz Carbonell vino a conocerme porque salió en prensa el mismo día que yo. Cuando observó el reverso de la página me descubrió en bata y vino con su marido a mi encuentro. Ahora mi novela, Catorce años de silencio, reposa firmada en su biblioteca por los caprichos del destino.
También comentar que como en la noticia pedía comida, al resultarme imposible cocinar, me junté con veinticinco bolsas repletas de viandas; y sobre mi mesa dormía un canasto repleto de fruta. La cafetería Temi me traía café e infusiones, el amable matrimonio de la churrería “La perla riojana” me provisionó de churros con chocolate cada día, Diego Marín café con periódico incluido…Y así una lista de desconocidos, amigos y familiares pudieron proporcionarme una de las mejores experiencias.



Ahora es tiempo de volver a trabajar duro porque tengo dos libros por terminar. El primero es de relatos; y casualmente hay uno de ellos que se llevará al cine si todo sale bien, espero que pronto. El otro trabajo es una novela negra que está adquiriendo un poder inusitado. 

Esta semana tengo previsto rodar un par de cortometrajes que pronto podréis ver, Bananas Estudio siempre necesita actores para proyectos, si estás interesado/a escríbeme en mi página de Facebook

Un abrazo y hasta pronto.

Todavía puedes conseguirlos aquí:

Catorce años de silencio (novela año 2015): en digital o en papel.


La muñeca que vio la luz del sol (libro de relatos año 2012): en digital o en papel.


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